Seleccionar página

La afinación es una prioridad para cualquier instrumentista y al principio, suele ser un asunto bastante complejo. Sin embargo, como todo es cuestión de práctica, con el tiempo desarrollaremos la habilidad necesaria para reconocer el sonido característico de nuestro instrumento. 

En el caso particular del violín, la afinación puede perdurar cuando el instrumento ha tenido el manteamiento adecuado, aunque siempre se debe comprobar que la misma esté en buen estado antes de empezar a tocar. 

Por lo tanto, cuando estamos solos en casa, nuestro deber será también practicar la afinación y contar con ciertas herramientas que nos ayuden a alcanzar la precisión en nuestro instrumento.  

Tensores para las cuerdas

Tanto en cuerdas de metal o sintéticas, afinar puede resultar complicado cuando se depende de clavijas de madera, ya que el material de las cuerdas puede no soportar la tensión que se ejerce sobre ellas de manera constante. 

Por lo tanto, para evitar romper alguna cuerda, es preciso contar con tensores o afinadores para lograr una afinación un tanto más precisa y sobre todo, segura. Asimismo, debemos tener en cuenta que los grandes violistas profesionales suelen colocar al menos un tensor en la cuerda MI para mayor seguridad durante sus interpretaciones.H

Las clavijas

Como parte del proceso de aprendizaje y dominio de nuestro instrumento, es común querer saber el funcionamiento de las clavijas del violín. No obstante, aunque esto puede resultar complicado al principio, tendremos que apretar un poco para que después de afinar, la vibración constante del instrumento al momento de tocar no vuelva a destensarlas.

El diapasón: una herramienta clásica para afinar

Una herramienta clásica para afinar instrumentos de cuerda es el diapasón. Este pequeño objeto metálico reproduce a la perfección la nota La a 440 Hz, ideal para alcanzar una precisa afinación estándar.  

Afinadores electrónicos 

Por otro lado, debemos recordar el gran avance tecnológico a lo largo de los últimos años. Hoy, es posible contar con afinadores electrónicos en un ordenador de mesa o portátil o incluso, en nuestros dispositivos inteligentes. 

Estos software reproducirán el sonido exacto de cada cuerda del violín para que podamos utilizarlo como guía o si bien, captarán la vibración del instrumento y medirán la frecuencia que se produce para que nosotros, podamos tomarlo como referencia al momento de generar la tensión suficiente para alcanzar la afinación que buscamos.H

Técnicas para afinar

La postura será un factor esencial antes de empezar a tocar o incluso, al momento de proceder a afinar nuestro violín. Primero, debemos sujetar bien el violín bajo la barbilla para luego pasar el arco con la mano derecha por la cuerda, mientras que giramos las clavijas o tensores con la mano izquierdaH

La afinación estándar

Las cuerdas se afinan por intervalos de quintas, en dónde SOL es la cuerda de sonoridad más grave y luego le siguen, RE, LA y MI, pariendo del LA al momento de empezar a afinar:

  • SOL
  • RE
  • LA
  • MI

Afinando el LA

Para empezar a afinar, si se precisa del diapasón, basta con sujetar el artilugio con el pulgar y el índice por el cuello del mismo, golpea con cuidado las varillas y acerca la bola al lóbulo de tu orejao si bien, al puente del violín para reproducir el sonido exacto del LA 440.

Cuando la cuerda está afinada a esta frecuencia, la vibración suele moverla ligeramente. De lo contrario, debemos mover los tensores hasta alcanzar tal vibración. 

Por otro lado, también podemos colocar el diapasón encima de la tapa superior del instrumento para que la resonancia se aprecie a través de la caja del violín para que de este modo, podamos hacer vibrar la cuerda. H

Afinando las demás cuerdas

Para el MI, RE Y SOL, si tenemos un piano podemos utilizar las mismas notas como sonido de referencia hasta lograr imitarlo perfectamente. A su vez, recuerda que los afinadores electrónicos resultan ser grandes patrones de referencia, aunque los más expertos buscan reproducir las notas que buscan afinar tocando la cuerda LA, previamente afinada. 

Este proceso suele ser algo tedioso y agotador al principios. Pero, con práctica, no existe nada que no se pueda lograr. Con el Método Suzuki, por otra parte, podemos estimular nuestra audición y poner en práctica ciertos ejercicios que poco a poco, nos ayudarán a agilizar este proceso. 

Share This